En Desmontando a Babylon habíamos compartido a través de este Blog documentales y películas que a nuestro criterio, merecen ser visualizadas por la información que  aportan sobre como se manipula la mente de los individuos,  programación predictiva es implantada en el cerebro e induce a la población a determinados  patrones de comportamiento, que casualmente, serían los deseados por quienes dirigen el sistema en el que vivimos, asegurándose así, el absoluto control sobre toda la sociedad.

Sin embargo, esta es la primera vez que por el mismo argumento descrito arriba, os proponemos una obra de teatro griego, del más clásico. Se trata de una comedia titulada “Las Avispas“, cuyo autor fue Aristófanes. Esta obra fue llevada a escena por el equipo del espacio “Teatro Clasico” de Televisión Española, la TVE de antaño, áquella que emitía en solo en blanco y negro.

El Autor: ARISTOFANES

Comediógrafo griego (Atenas, 450 a.C.-id., 385 a.C.). Poco se sabe sobre su vida, tan sólo algunos detalles extraídos de su obra, de la que se conserva una cuarta parte. Implicado en la política ateniense: participó en las luchas políticas y mostró su desacuerdo con la manera de gobernar de los demócratas.

Se opuso a la guerra del Peloponeso, porque llevaba a la miseria a los campesinos del Ática, en una guerra fratricida que denunció sobre todo en otra obra suya: Lisístrata.

La Obra: “Las Avispas”

El tema de Las avispas  es la manía de los atenienses por los pleitos y procesos ante los tribunales. Se desarrolla entre jocosas escenas y su título alude al coro de viejos jueces populares, caracterizados como avispas provistas de grandes aguijones.

Argumento

El esclavo Jantias describe a Filocleón como un enfermo excéntrico, afectado por un mal extraño y le propone al público una competencia de adivinanzas para que acierte cuál es esa rara enfermedad de Filocleón, como pista nos dice que es “amante de la Helia” (φιληλιαστής).

El anciano no duerme esperando que llegue el nuevo día para ir al tribunal y vive obsesionado por ejercer su actividad como juez.

Filocleón no puede dejar de juzgar, ni ser otra cosa que juez, siendo además, el peor de los jueces en tanto que condena sin pruebas a todos los acusados sin ex­cep­ción, antes de escuchar cualquier alegato de defensa.

En el caso de Filocleón, el ejercicio de la justicia responde más al gusto por dañar al prójimo que a la necesidad económica, ya que Filocleón goza de una situación privilegiada en casa de su rico hijo Bdelicleón. Por el con­tra­rio, el Coro campesino de Avispas no tiene más remedio que dedicarse a la activi­dad judicial, una vez que ha perdido sus medios de subsistencia a causa de la guerra.

La estrategia de Cleón (líder político ateniense), era la de prolongar la guerra entre Atenas y Esparta y mantener al pueblo campesino en la ciudad, alejado de sus tierras, a fines de que dependa económicamente del salario público que cobraba por su actividad de juez.

La pobreza y la necesidad del Coro de Avispas resulta un atenuante para su conducta en los tribunales, esto es, su sumisión a los designios de los demagogos de turno que los incitaban a acusar a sus enemigos. Pero en el caso de Filocleón, quien vive en la casa de su aristocrático hijo y condena por mero gusto, ese atenuante desaparece.

Filocleón sostiene que los jueces gozan del máximo poder en la pólis, mientras que su hijo Bdelicleón argumenta que los jueces atenienses son esclavos de los demagogos, quienes los manipulan de acuerdo con sus conveniencias.

Filocleón (que significa “amigo de Cleon”) y Bdelicleón (que significa “el que odia a Cleon”), acuerdan escenificar un “juicio” (agón) y  poner como árbitros al Coro de Avispas para que dirima el asunto. El Coro adopta entonces una función de juez, esta vez de juez justo, que le permite redimirse a los ojos del espectador de su mala actuación en el pasado.

Durante el desarrollo del agón, Filocleón defiende su punto de vista en primer lugar y, luego, Bdelicleón tiene el privilegio del segundo turno para refutar los argumentos de su padre.

La argumentación de Bdelicleón destaca el papel subalterno que los jueces ocupan respecto de los demagogos, quienes los condenan a una vida miserable para poder dominarlos mejor; subraya, además, la escasa parte que reciben en salarios del total de los ingresos del imperio ateniense y los enormes beneficios económicos que obtienen los demagogos en comparación con los heliastas.

La Puesta en Escena: Teatro Clásico en TV1


Fuentes del Artículo:

ARISTOFANES
Los alcances de la crítica contra la justicia ateniense en la comedia Avispas de Aristófanes de María Jimena Schere [Universidad de Buenos Aires – Conicet]