En el Insituto Tavistock, Eric Trist y Frederick Emery desarrollaron una teoría acerca de la «turbulencia social», supuestamente para «suavizar el efecto de impresiones futuras», mediante la cual se podía ablandar a una población utilizando fenómenos en masa como cortes en el suministro de energía, hundimientos económicos y financieros y ataques terroristas.

«Si las “impresiones” iban muy seguidas, unas de otras, y se administraban cada vez con mayor intensidad, era posible inducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectiva», sostuvieron Trist e Emery.

Y también afirmaron que «las personas terminarían disociándose, pues intentarían huir del terror causado por una realidad tan apabullante; se encerrarían en un estado de negación y se refugiarían en diversiones y entretenimientos populares, y mostrarían cierta tendencia a sufrir accesos de cólera».

Una de las personas clave que participaron en la guerra psicológica contra la población creando artificialmente un estado de «turbulencia social» fue Kurt Lewin. Este pasaje tomado de su libro La perspectiva del tiempo y la moral [Time Perspective and Morale] muestra su forma de entender la guerra psicológica:

«Una de las técnicas principales para destrozar la moral mediante una “estrategia del terror” consiste en la táctica siguiente: la persona nunca debe tener muy claro qué lugar ocupa y qué puede esperar.

Si además se emplean indistintamente con frecuencia medidas disciplinarias severas y promesas de un buen trato, y se transmiten noticias contradictorias para volver aún más borrosa la “estructura cognitiva” de dicha situación, es posible que la persona deje de saber incluso si un plan en particular la acerca o aleja de su objetivo.

En dichas circunstancias, incluso las personas que tienen objetivos claros y que están dispuestas a correr riesgos se quedan paralizadas a causa de graves conflictos internos respecto de lo que deben hacer» [2].

Según la SPRU, Science Policy Research Unit [Unidad para la Investigación de Políticas Científicas] del centro de Tavistock de la Universidad de Sussex, la expresión «conmociones futuras» es «la ansiedad física y psicológica derivada de la excesiva carga que pesa sobre el mecanismo de toma de desiciones de la mente humana».

Info sobre el documental extraída de la Web: Asamblea de Majaras

 
 
 

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